Una joven vivió una angustiante situación luego de descubrir que su motocicleta NS 200 había sido hurtada cuando se encontraba en una vivienda ubicada en la calle 16 con carrera 17.
Según su denuncia, los responsables habrían violentado la cerradura del vehículo y se lo llevaron del lugar. Sin embargo, la motocicleta contaba con sistema GPS, una herramienta que permitió seguir su ubicación y dar con su paradero.
El rastreo llevó a la propietaria hasta un taller ubicado en la calle 33 con carrera 7, donde llegó acompañada de la Policía. Allí, según indicó, encontró su motocicleta siendo manipulada con herramientas y con varias partes desmontadas. Ya estaba sin placa, sin tapas y con el tanque retirado, pese a que había transcurrido poco tiempo desde el hurto.
Ante esto, y por las respuesta que le dieron las personas que se encontraban en dicho establecimiento, que la moto había sido llevada por un supuesto cliente a tan altas horas de la noche y con la escusa de “arreglarla” la mujer realizó la respectiva denuncia ante las autoridades y decidió hacer público su caso como una alerta para la comunidad. “Hoy me pasó a mí, mañana Dios no lo quiera le puede pasar a cualquiera”.


