En la madrugada de este domingo 26 de julio, una fuerte explosión sacudió las inmediaciones de la planta de Postobón, ubicada en el norte de Popayán, capital del Cauca. El estallido, que ocurrió pasada la medianoche, causó considerables daños estructurales en la fachada de la sede de la reconocida marca de gaseosas, dejando vidrios y láminas rotas, así como botellas de bebidas regadas en el suelo.
Según la información preliminar, sujetos habrían arrojado un artefacto explosivo frente a la entrada de la planta, el cual detonó de inmediato. Al lugar llegaron miembros de la Policía de Popayán, quienes acordonaron la zona para adelantar las investigaciones correspondientes. Las autoridades confirmaron que el atentado no dejó personas heridas, aunque los daños estructurales son evidentes.


En el sector, los uniformados hallaron varios panfletos alusivos al Ejército de Liberación Nacional (ELN), en los que el grupo armado amenazaba las operaciones de empresas como Bavaria y Postobón en la región.
En los mensajes, tachan a las compañías de apoderarse de recursos naturales y destruirlos, una justificación que utilizan para perpetrar actos violentos que afectan la seguridad y ponen en riesgo a la población civil.
Este atentado, presuntamente perpetrado por la guerrilla del ELN, se produce a dos semanas de la posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien ha manifestado su intención de realizar su juramento en una guarnición militar en el Cauca. El hecho no queda fuera de las investigaciones que analizan posibles presiones por parte de grupos criminales contra las instituciones del Estado. La Policía Nacional continúa con las labores de investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables de este ataque que, aunque no dejó víctimas, sí generó pánico y destrucción en la capital caucana.
