Las autoridades de Yopal iniciaron un proceso urgente de restitución de derechos para dos menores de edad tras un operativo de control realizado en el Barrio El Conuco.
Jorge Andrés Rodríguez González, secretario de Gobierno municipal, elevó una solicitud formal a diversas entidades de protección infantil y judicial para garantizar la integridad física y emocional de los niños involucrados. La intervención surgió tras un reporte ciudadano que permitió identificar agresiones reiteradas por parte de un hombre que se encontraba en estado de embriaguez al momento de los hechos.

El procedimiento conjunto contó con la participación de la Policía de Infancia y Adolescencia junto con funcionarios de la Secretaría de Gobierno en una vivienda ubicada en la Carrera 3 con calle 57.
Según el documento oficial remitido al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y a la Fiscalía, los menores enfrentaban presunto maltrato físico, psicológico y emocional de forma permanente dentro de su propio hogar. La situación descrita por las autoridades revela un panorama de abandono y negligencia donde presuntamente no se garantizaba la alimentación ni el cuidado básico necesario para su desarrollo.


Este esfuerzo de vigilancia se enmarca en una serie de acciones preventivas y patrullajes que la administración municipal adelanta en articulación con la Fuerza Aérea y la Secretaría de Movilidad.
Las labores de recuperación de la seguridad también han priorizado sectores críticos de la ciudad como Balconcitos y La Virgen para prevenir situaciones de vulnerabilidad social. En su comunicación técnica, el secretario Rodríguez González subrayó la necesidad de realizar valoraciones nutricionales y psicológicas inmediatas para estabilizar a los afectados.
La petición institucional incluye la judicialización del presunto agresor, quien es el padre de los menores, por delitos relacionados con la violencia intrafamiliar e inasistencia alimentaria.
La administración local enfatizó que la indiferencia institucional no puede anteponerse a la protección, pues cada minuto de demora representa el riesgo de una nueva agresión irreparable. Actualmente los menores se encuentran en un hogar de paso mientras se activan las rutas de atención judicial y social para asegurar un entorno digno y protector.


