Durante la pasada manifestación en el Corregimiento de Morichal, sus habitantes han alzado su voz en una contundente manifestación pacífica para denunciar una crisis de inseguridad que, según sus líderes, ha sobrepasado los límites de la tolerancia.
Héctor Rodríguez, uno de los principales voceros de la comunidad, lideró las intervenciones ante el Gobernador de Casanare y el Alcalde de Yopal, exponiendo una radiografía alarmante de hurtos constantes, falta de infraestructura tecnológica y una fuerza policial que parece desconocer el territorio.
La indignación en Morichal no es infundada. Rodríguez relató episodios recientes que han sembrado el terror, desde el robo de electrodomésticos mediante la ruptura de candados en viviendas cercanas a la iglesia, hasta el asalto violento a mujeres y jóvenes para quitarles sus motocicletas.
«A la hija del Torito… le zamparon un cachetadon y le quitaron la moto», denunció el líder, señalando que los delincuentes actúan con total impunidad, incluso desde tempranas horas de la mañana. A esto se suma el trágico asesinato de un joven cerca al sector de los chircales, un caso que, según la comunidad, permanece sin respuestas claras por parte de las autoridades.
Uno de los puntos más críticos discutidos fue el fracaso del sistema de videovigilancia. Héctor Rodríguez calificó las cámaras actuales como un «cuento» del que ya está cansado. La realidad técnica es absurda, hace varios meses un incendio quemó el cable que transmitía la información al centro de monitoreo y, hasta la fecha, no ha sido reparado. Además, el alumbrado público se encuentra en estado de abandono, con más de 30 luminarias quemadas o reducidas a simples «carapachos», lo que convierte las calles en bocas de lobo ideales para el crimen.
La crítica hacia la Fuerza Pública fue severa. Los líderes señalaron que las patrullas son esporádicas y que, cuando ocurren delitos, los uniformados a menudo no saben cómo llegar a los lugares de los hechos, Rodríguez relató con sarcasmo cómo una patrulla se perdió buscando el Caño La Arenosa, evidenciando una imperdonable falta de conocimiento de las vías del corregimiento.
Asimismo, existe un sentimiento de desigualdad en la atención: «Si hubiera sido un pobre al que le hubiera pasado algo, la policía por allá no llega», afirmó el líder al comparar la rápida reacción policial ante el robo de un vehículo de carga frente a la negligencia en casos que afectan a campesinos humildes.
Ante la presión de la comunidad, el Gobernador anunció el avance de un proyecto de seguridad de 20.000 millones de pesos que incluirá tecnología de punta con reconocimiento facial, cámaras 360º y sistemas de inteligencia artificial para detectar merodeo sospechoso.
Para Morichal, se contempla la instalación de seis cámaras multisensor y de reconocimiento de placas en puntos estratégicos como la salida a San Rafael y la zona industrial.
Por su parte, el Secretario de Gobierno Departamental mencionó que la construcción de una Estación de Policía para Morichal ya está contemplada en la nueva estructura orgánica del departamento.
La comunidad, aunque escéptica por las «mesitas de trabajo» del pasado, aceptó dar un compás de espera de 30 días para ver avances concretos, bajo la advertencia de retomar la manifestación pacífica y las vías de hecho si las soluciones no llegan.
