La vida de María Fernanda Calderón se transformó de manera drástica cuando transitaba en un tramo oscuro de la vía hacia La Guafilla hace casi tres años. Manifiesta que conducía su motocicleta por una zona, que en ese entonces contaba con paso restringido debido a obras sobre la vía; cuando un vehículo de gran tamaño con las luces apagadas la impactó violentamente y emprendió la huida, dejando a la mujer herida en el pavimento.
El impacto fue de tal magnitud que el parachoques de la camioneta junto con su placa se desprendió en el lugar del siniestro convirtiéndose en la prueba fundamental para identificar el origen del automotor.
Las consecuencias físicas del accidente han sido devastadoras y permanentes para Calderón quien al momento del choque llevaba su casco reglamentario y que seguramente salvó su vida.
La víctima sufrió la desfiguración de su rostro con heridas profundas en la frente la nariz y la boca además de la pérdida de varias piezas dentales y una lesión severa en la rótula que requirió cirugías complejas en la ciudad de Bogotá. A pesar de los procedimientos de reconstrucción plástica las cicatrices son irreversibles y han afectado no solo su salud física sino también su desempeño como comerciante y su bienestar psicológico.


La investigación legal tomó un rumbo inesperado cuando se confirmó que el vehículo involucrado figura en los registros oficiales a nombre de Helí Cala López exgobernador de Casanare.
Aunque un hombre identificado como Luis Alfredo García se presentó posteriormente a través de un apoderado asumiendo la autoría del accidente bajo el argumento de haber sufrido un ataque de nervios el individuo nunca ha comparecido personalmente ante las autoridades ni ha dado la cara a la víctima.


María Fernanda señala con preocupación que esta persona, quien supuestamente es pensionado de la Fiscalía, parece ser un actor inexistente en el proceso presencial.
La frustración de la afectada alcanzó un punto crítico hace pocos días al ser informada verbalmente en las oficinas de la Fiscalía que el proceso judicial ha sido archivado.

La entidad justificó esta decisión alegando la imposibilidad de localizar al presunto conductor a pesar de que la propia María Fernanda ha realizado labores de indagación personal para ubicar la dirección del sospechoso.
Ante la falta de una conciliación efectiva y el cierre prematuro de su expediente la mujer hace un llamado urgente a las autoridades para que se garantice su derecho a la justicia y se evalúe la responsabilidad del propietario del vehículo en los daños permanentes que hoy marcan su existencia; además de hacer un dramático llamado a los entes de control para que investiguen la actuación de los funcionarios de la fiscalía que, según su testimonio, han propiciado la impunidad total para el autor de las lesiones que cambiaron su vida para siempre.

