La detención de Jesús Armando Caicedo Pérez, conocido en el ámbito criminal como alias Chuchanga, representa un avance significativo en el esclarecimiento de los episodios de violencia rural que han afectado al departamento de Casanare.
El operativo, ejecutado el 17 de julio en el sector de Montañas del Totumo, en jurisdicción de Paz de Ariporo, fue el resultado de una acción coordinada entre la SIJIN, SIPOL y la Fiscalía General de la Nación.
Caicedo Pérez es señalado por los organismos de seguridad como un presunto cabecilla de zona de la subestructura Gonzalo Oquendo Urrego del EGC, operando bajo las directrices de los sujetos conocidos como Julio y Nicanor. Con una trayectoria criminal de aproximadamente dos años en este sector del norte del departamento, su labor principal consistía en la dirección de sicarios y el reclutamiento de nuevos integrantes en municipios como Orocué, Trinidad y San Luis de Palenque.
La importancia de esta captura trasciende el delito de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, ya que se le señala de su presunta vinculación con los homicidios perpetrados en la vereda La Bebea de Maní en el año 2022.
Uno de los crímenes fue el de Edinson Alexander Castañeda Pérez, un joven de 27 años con discapacidad física que fue asesinado a tiros cerca de la finca Villa Aurora. La falta de resultados previos en las investigaciones había generado un clima de incertidumbre hacia las autoridades judiciales.
Otro de los casos fundamentales en el expediente, es el del ganadero Sergio Augusto Grosso Morera, quien fue ultimado en su propia casa ubicada en la finca Esterón de esa misma vereda del municipio de Maní.
El relato de los hechos describe una incursión violenta ocurrida a las cinco y media de la mañana del 20 de julio de 2022, cuando dos individuos armados robaron dinero y una motocicleta tras ejecutar a la víctima en el suelo con tres disparos en la cabeza.
Este crimen, cometido frente a la esposa del ganadero, evidencia un nivel de agresividad que las autoridades asocian con el control territorial ejercido por la organización de alias Chuchanga.
Actualmente, el Ejército Nacional mantiene presencia en la zona para garantizar la seguridad de los procedimientos judiciales ante las amenazas de grupos armados en el departamento.
