Crece la indignación entre los funcionarios —y particularmente entre las mujeres— que laboran o han laborado en la EAAAY, quienes hoy alzan su voz contra un empleado público identificado como Jorge Alejandro Rodríguez Reina, contador de la entidad.
Según denuncias ciudadanas allegadas a este medio, durante años este funcionario habría protagonizado reiterados episodios de presunto maltrato laboral, con especial ensañamiento hacia las mujeres. Las denuncias señalan que incluso habría amenazado físicamente a sus compañeras con un palo que mantenía oculto debajo de su escritorio.
Varias fuentes, que pidieron reserva de su identidad por temor a represalias, aseguran que el funcionario se presenta como un supuesto “protegido” del sindicato Sintraemsdes, autodenominándose un “intocable”. Según estos testimonios, Rodríguez también alardea constantemente de que no puede ser removido ni despedido, afirmando que cuenta con un “contrato especial” que lo blinda frente a cualquier decisión administrativa.
Al consultar con algunos miembros del sindicato, manifestaron que ellos mismos han solicitado a la oficina de Control Interno que tome medidas al respecto, no solo con este, sino con otros casos de intolerancia que se registran al interior de esa entidad. De acuerdo con los testimonios, su conducta intimidante es recurrente y genera un ambiente de miedo dentro de la entidad.
También se denunció que, en algunos casos, el funcionario habría retrasado durante casi dos años el pago a trabajadoras, pese a existir resoluciones que ordenaban cumplir con dichas obligaciones. Esta situación obligó incluso a designar un contador ad hoc, lo que pudo representar un detrimento patrimonial por el gasto innecesario.
Una exfuncionaria relató que se vio obligada a renunciar tras constantes agresiones verbales. “Usted ya está vieja, usted no sirve para nada, las viejas no sirven para nada”, eran las frases que, según la denunciante, le repetía el funcionario. Aunque presentó queja ante Control Interno, afirma que hasta la fecha no ha recibido respuesta.
Otra trabajadora declaró: “Ese señor maltrata a todo el mundo, pero la emprende especialmente contra las mujeres. Tenía un palo debajo del escritorio y amenazaba con agredirnos”. Y añadió con indignación: “No entendemos cómo sigue actuando como si fuera el dueño de la empresa, respaldado por el sindicato”.
También se denuncia que Rodríguez presuntamente recolecta firmas para impedir que personas que no son de su agrado continúen trabajando en su área, promoviendo que sean declaradas “no gratas”. Un testimonio señala incluso que un exagente interventor habría evitado sancionarlo por temor a enfrentarse con el sindicato.
Otro empleado de la EAAAY relató que el presunto comportamiento machista llegó a tal punto que, el año anterior, cuando la entidad tuvo una secretaria general mujer, el funcionario, tras un llamado de atención por su conducta, respondió que “ella no era su jefe” y que solo recibía órdenes del gerente.
Asimismo, se le señala por haber ejercido persecución contra contratistas, especialmente mujeres, retrasando el pago de sus cuentas. Durante el periodo de la agente interventora Ángela, incluso habría manifestado sobre una contratista: “esa vieja no necesita”. Según las denuncias, los trámites en su dependencia se realizarían bajo criterios personales y no conforme a los procedimientos internos, sin que al parecer exista control efectivo.
También se conoció que en días anteriores Rodríguez Reina intentó intimidar a un empleado hombre, quien sí lo enfrentó, generando comentarios entre los trabajadores: “Ahí encontró un hombre que le puso su tatequieto”.
Fueron varios los empleados consultados por este medio que manifestaron su inconformidad acumulada durante años. Sin embargo, aseguran que el temor a represalias —sumado a un supuesto respaldo sindical— ha impedido que la situación se denuncie abiertamente.
Actualmente cursan varias quejas en la oficina de Control Interno Disciplinario de la EAAAY contra este funcionario, y se espera que nuevas denuncias sean presentadas ante la Procuraduría Regional de Casanare en busca de acciones concretas. El caso también fue puesto en conocimiento de colectivos de mujeres, que buscarían escalarlo incluso hasta el presidente Gustavo Petro, al considerar que alguien debe ponerle freno a esta situación.
La comunidad de Yopal, especialmente las mujeres, ha manifestado su rechazo frente a estos presuntos actos de machismo y misoginia. Muchos cuestionan si el sindicato Sintraemsdes realmente respaldaría este tipo de conductas, considerando su papel histórico en la defensa de los derechos laborales y la equidad de género, por lo que se espera un contundente pronunciamiento al respecto.
También se denunció que varios funcionarios pertenecientes a la intervención habrían protagonizado hechos de intolerancia, los cuales al parecer también fueron puestos en conocimiento de Control Interno sin que se haya realizado acción alguna.
Finalmente, crece la presión para que entidades como la Procuraduría General de la Nación, el Ministerio del Trabajo y el Ministerio de la Igualdad intervengan de manera urgente y pongan freno a una situación que, según las denuncias, lleva años ocurriendo en silencio.
