El departamento de Casanare registró una jornada electoral para las Juntas de Acción Comunal con una participación que superó el noventa por ciento de las organizaciones habilitadas.
El reporte oficial indica que en catorce de los diecinueve municipios las actividades transcurrieron sin contratiempos, permitiendo que los afiliados asistieran a las reuniones y ejercieran su derecho al voto en un ambiente de calma. Sin embargo, en seis localidades fue necesaria la intervención de la fuerza pública para acompañar y normalizar situaciones de conflicto comunitario que surgieron durante el proceso.
En sectores específicos de Yopal como Tiloirán y La Chaparrera, así como en áreas rurales de Aguazul y Orocué, los tribunales de garantías decidieron suspender las elecciones debido a diversas novedades reportadas por la comunidad.
Un caso particular se presentó en el barrio La Esperanza de Yopal, donde se registraron agresiones físicas que requirieron la presencia de la policía, aunque finalmente más de doscientas personas lograron sufragar y completar los escrutinios después de las seis de la tarde.
Las autoridades competentes iniciarán esta semana la revisión de las quejas y la documentación radicada para determinar si se fijan nuevas fechas de votación o si se aplican sanciones a las organizaciones involucradas según lo establece la normativa vigente.
A pesar de las capacitaciones previas brindadas a más de tres mil personas, la Dirección de Desarrollo Comunitario señaló persistentes dificultades relacionadas con la actualización de los libros de afiliados.
Muchas juntas han omitido la entrega de copias de estos registros a la gobernación, lo cual impide tener certeza técnica sobre el censo electoral y complica la resolución de controversias legales. Actualmente existen más de ciento cuarenta y cinco procesos de inspección abiertos para requerir esta información sensible, mientras se evalúa el uso de infraestructuras comunitarias en municipios como Hato Corozal, donde ciudadanos denunciaron que una sede social fue utilizada como bodega administrativa en lugar de servir como puesto de votación para los vecinos.
