La tranquilidad en diversos sectores de Yopal se ha visto alterada por el accionar de un grupo conocido como La Pandilla, integrado por aproximadamente 17 a 25 jóvenes que son señalados como responsables de constantes hechos de inseguridad.
Este grupo, conformado mayoritariamente por menores de edad, ha extendido su presencia desde el barrio Las Palmeras hasta el sector del Charte, afectando también los alrededores del colegio Gabriela Mistral y el barrio San Martín.
Los residentes reportan que los integrantes de esta agrupación suelen vestir camisetas del Atlético Nacional y portan armas blancas como machetes y cuchillos para intimidar a la población.
Las denuncias de la comunidad indican que estos sujetos realizan hurtos, profieren amenazas y ejecutan saqueos a vehículos de carga que transitan por la vía Marginal.
Según los testimonios, los jóvenes aprovechan los reductores de velocidad para abordar los camiones en grupo y sustraer productos agrícolas, como plátano, afectando directamente el patrimonio de los comerciantes que llegan a vender sus productos. Además de los robos, se ha reportado que algunos miembros de La Pandilla pernoctan en las entradas de viviendas y establecimientos comerciales, respondiendo con actitud desafiante y exhibiendo sus armas cuando se les solicita retirarse del lugar.
Uno de los supuestos cabecillas ha sido identificado bajo el alias de “El Mechas”, quien lideraría las actividades de este grupo que ya es plenamente reconocido tanto por los vecinos como por las autoridades locales.
A pesar de que se han realizado capturas y aprehensiones previas, la situación genera frustración entre los habitantes debido a que los menores suelen quedar en libertad poco tiempo después de ser llevados ante los jueces de infancia y adolescencia. La administración municipal ha señalado que financia un centro transitorio para menores, pero insiste en la urgencia de que la rama judicial aplique procesos de judicialización efectivos para evitar que estos jóvenes regresen a las calles a reincidir en sus fechorías.
La preocupación ha escalado ante la proximidad de un encuentro deportivo del Atlético Nacional en la capital de Casanare. Las autoridades locales y la comunidad temen que el uso recurrente de la indumentaria del equipo por parte de La Pandilla pueda derivar en desórdenes o conflictos con las barras organizadas que visitarán la ciudad. Frente a este panorama, se han programado reuniones con la administración de justicia y se evalúan medidas administrativas, como la prohibición de ingreso de ciertas barras bravas, buscando mitigar los riesgos de violencia en una ciudad que ya se encuentra en alerta por el asedio de este grupo juvenil.
