Durante un evento privado que se realizó en las instalaciones de Comfacasanare de Yopal, con motivo de la visita de la formula vicepresidencial del Pacto Histórico Aida Quilcue, quedó en evidencia que la dinámica política en el departamento de Casanare, enfrenta un periodo de marcadas divisiones internas dentro de los sectores que respaldan al gobierno nacional.
La excongresista Sonia Bernal, reconocida por haber liderado hace cuatro años la campaña presidencial del Pacto Histórico en esta zona del país, ha sido objeto de fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones sociales y liderazgos locales.
Un grupo de asistentes manifestó su inconformidad mediante arengas y abucheos dirigidos hacia Bernal.
Esta situación de rechazo no es un hecho aislado. En el norte de Casanare, colectivos de mujeres vinculados al proyecto progresista han expresado públicamente su malestar frente a lo que consideran una búsqueda de protagonismo por parte de figuras que provienen de otras colectividades tradicionales.
Estas líderes exigen que se respete el trabajo realizado desde las bases populares y denuncian que personas con trayectorias en múltiples partidos políticos intentan apropiarse de los resultados territoriales, refiriéndose a la presencia de Bernal en este evento.
Dentro de estos reclamos, se han mencionado acusaciones específicas contra el esposo de Bernal, a quien señalan por su gestión previa como coordinador de la Defensoría del Pueblo Regional en San Luis de Palenque, alegando que no garantizó la protección de los derechos de campesinos y mujeres en medio de protestas ambientales.
Por su parte, Bernal ha respondido a estas manifestaciones defendiendo su identidad como una líder regional que se define como “sonista” y comprometida con los derechos humanos.
La exparlamentaria rechaza los calificativos de extremismo y resalta que su labor ha sido fundamental para gestionar inversiones que ascienden a cerca de un billón de pesos por parte del gobierno actual en el territorio. Bernal sostiene que las críticas surgen muchas veces del anonimato de la multitud, pero afirma que mantiene su convicción en el proyecto de progreso para el país.
Durante el evento, la excongresista rompió el cordón de seguridad para acercarse a la candidata a la Vicepresidencia Aida Quilcue, además, manifestó que ha intentado acercarse a Iván Cepeda pero no ha sido recibida por el Candidato de la Izquierda.
La trayectoria de Bernal en el círculo político del presidente es significativa, habiendo ocupado cargos en ministerios y una curul en el Senado de forma temporal en reemplazo de un congresista bajo investigación.
Su carrera también ha estado marcada por su estrecha vinculación con el dirigente Roy Barreras, con quien coincide actualmente en el respaldo a la candidatura de Iván Cepeda.
A pesar de los señalamientos del pasado sobre posibles filtraciones de recursos de procedencia dudosa en su campaña regional, Bernal continúa proyectándose como una ficha clave en el engranaje político del Casanare, mientras las bases sociales del departamento demandan una representación que perciban como más genuina y cercana a sus luchas históricas.
