Con una campaña que describe como silenciosa pero intensa, el candidato a la Cámara de Representantes por Casanare, Wilmer Garcés, ha logrado un repunte significativo en los sondeos electorales de cara a los comicios de este domingo. La frase popular «caballo que alcanza pasa» resuena en el departamento ante el crecimiento de su intención de voto.
Garcés, administrador de empresas, músico profesional, filósofo, teólogo, emprendedor, empresario del sector de restaurantes y pastor en ejercicio, no inició su campaña hace tres o seis meses. Lleva 25 años recorriendo el departamento y trabajando con comunidades vulnerables, un factor que ha construido su reconocimiento en el territorio.

Su respaldo incluye a más de 600 iglesias cristianas que representan una comunidad de aproximadamente 40.000 personas. Además, cuenta con el apoyo de los tres diputados del Centro Democrático en Casanare, de la gran mayoría de concejales y líderes de ese partido, así como del senador Alirio Barrera y la diputada Marisela Duarte. El máximo líder de la colectividad, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, también respalda su candidatura.
A esta base se sumaron integrantes y exintegrantes del Partido Conservador en Casanare, sector que para la excandidata presidencial Martha Lucía Ramírez representó más de 13.000 votos en el departamento en elecciones anteriores.
Un aspecto que ha sido bien recibido por la opinión pública, según el documento, es que Garcés no cuenta con el apoyo de maquinarias políticas, empresarios o padrinos que comprometan su eventual curul. Su discurso se ha enfocado en legislar para proteger la familia como base de la sociedad, defender la fe en Dios, la moral y las buenas costumbres.

Entre sus propuestas como representante a la Cámara figuran legislar en favor de pequeños y medianos productores con disminución de impuestos e incentivos para mejorar su producción; trabajar por leyes que protejan al adulto mayor, a la madre cabeza de hogar y a la población con discapacidad; y fortalecer el acceso a la educación superior de los jóvenes de los 19 municipios del departamento.
De obtener una de las dos curules que le corresponden a Casanare, Garcés se convertiría en un férreo opositor del gobierno nacional, en caso de que se mantenga la actual línea presidencial.
Según sondeos internos de su campaña, en los últimos dos meses su potencial electoral subió 13 puntos y se perfila como el primero de su lista y la posible sorpresa en estas elecciones.
